A LA OPINIÓN PÚBLICA DE COSLADA
La corrupción es noticia un día sí y otro también; que se hable más de unos casos que de otros es lo de menos. Los partidos políticos más representativos, especialmente Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español, nacionalistas catalanes, y ciertas candidaturas independientes que gobiernan nuestros municipios, todos ellos sin excepción, han protagonizado casos de corrupción que ocupan las primeras páginas de los periódicos y que vemos en la televisión todos los días. Por desgracia, el dicho popular de que todos van a ver que pillan, a robar, por decirlo en castellano claro, se ha convertido en una realidad.
Pero reconocer estos hechos no es suficiente. Como republicanos de izquierdas lo que nos tiene que preocupar es la respuesta que los ciudadanos y las clases populares tenemos que dar a esta situación de corrupción generalizada que estamos viviendo en España. No debemos entrar en el juego de nuestra clase política, y responder con y tú más. Tú más corrupto que yo. Con esa respuesta están reconociendo, precisamente, lo que todos sabemos: que esto está podrido. Y cuando algo está podrido hay que cortar por lo sano. Aunque duela.
Ya no valen detenciones, fianzas, juicios, ni siquiera la cárcel. Solo vale una respuesta popular que rompa este circuito de cajas b, facturas falsas, recalificaciones urbanísticas, pelotazos, favores, en una palabra: millones y millones que van a parar a las manos de quienes deberían velar por el interés de todos. Repetimos: ya no vale todo esto porque el sistema está completamente podrido. Hay que cambiar de abajo arriba y de arriba abajo todo el sistema político actual. Hay que establecer otras reglas de juego; hay que empezar por la cabeza y elegir un jefe del estado que represente a los ciudadanos, que tenga un período limitado de ejercicio de su cargo, como el resto de los cargos políticos, desde el presidente del gobierno hasta el último concejal, hay que hacer una reforma electoral en profundidad, hay que impedir a toda costa que se pueda seguir gobernando cuando hay sospechas fundadas de corrupción y robo. Hace falta empezar otra vez. Necesitamos una nueva constitución que entregue de verdad el poder a los ciudadanos; hace falta, pues, un cambio de régimen. No valen remiendos. Hace falta una Constitución Republicana que desmonte de una vez el sistema político en que ha desembocado la España actual.
¡POR LA REPÚBLICA! ¡POR UNA CONSTITUCIÓN QUE DÉ EL PODER A LAS CLASES POPULARES!
ARCO (Agrupación Republicana de Coslada)
Plataforma de Ciudadanos por la República











5 Noviembre 2009 a las 23:08
Enhorabuena al que haya o a los que hayan escrito esto. El pueblo español está dormido.